lunes, 17 de enero de 2011

Piensa (17/01/2011)

Ya conoces a esta chica.
   Su cabello no es corto ni largo; ni oscuro ni claro. Lleva la raya justo en medio.
   Se sienta justo en medio de la clase y, cuando iba el autobús escolar, también se sentaba justo en medio.
   Se apunta a agrupaciones juveniles, pero nunca es la presidenta. A veces, es la secretaria; por lo general, una afiliada más. Cuando se le pregunta, sale a relucir que ha pintado decorados para la obra teatral de la escuela.
   Siempre tiene acompañante para los bailes, pero nunca la eligen a ella primero. De hecho, nadie la elige primero en ninguna circunstancia. Su mejor amiga se convirtió en su mejor amiga cuando otra chica se mudó a otra ciudad.
   Tiene un grupo de chicas con las que almuerza a diario, pero ¡santo Dios!, cómo le aburren. En ocasiones, cuando no aguanta más, toma el almuerzo en la biblioteca. Lo cierto es que prefiere a los libros a la gente,  la bibliotecaria siempre se alegra de verla.
   Sabe que hay otras personas menos afortunadas: no es pobre, ni fea; tiene amigos y nadie le hace burla. Por supuesto, también está consciente de que la razón por la que no recibe burlas es que nadie se fija en ella.
   Esto no significa que no tenga virtudes.
   Es atractiva, podía decirse, si es que alguien se molestara en mirarla. Y saca notas bastante buenas. Y no bebe si va a conducir. Y dice NO a las drogas. Y siempre está donde promete estar. Y llama cuando va a llegar tarde. Y se siente un poco, sólo un poco, muerta por dentro.
   Piensa: "Creen que me conocen, pero no es verdad".
   Piensa: "Ninguno de ustedes tiene ni idea de lo que llevo en el alma".
   Piensa: "Ninguno de ustedes tiene ni idea de lo verdaderamente hermosa que soy"
   Piensa: "Véanme, Véanme, Véanme".
   A veces cree que va a empezar a gritar.
   A veces se imagina introduciendo la cabeza en un horno.
   Pero no lo hace.
   Se limita a escribirlo en su diario, y aguarda.
   Aguarda a que alguien la vea.