Él (omitiendo el nombre):
Cuando te conocí me pareciste una persona súper genial...al principio pensé "Malo que solo lo veré esta ves" pero después el destino fue bueno y me agregaste al facebook, después al msn y una semana después la vida me regalo el volver a verte.
Fui feliz.
¿Sabes? Llevaba meses tratando de no enamorarme,…de que ni siquiera me llamara la atención alguien… lamentablemente no lo logre…
Mi sueño es irme a México a estudiar y por desgracia al conocerte mi mente dudo, ¿Seria realmente capaz de irme?... ¡Por algo no quería a nadie en mi vida!
Por días, creo que quizá por semanas, luche contra mi corazón tratando de cerrarle el paso a esto que siento hoy…mas sin embargo un día sin previo aviso me dijiste que te llamaba la atención.
Mi corazón latió a miles por segundo y, aunque en el momento no lo demostré, mi alma bailo de gusto. Era la persona más feliz del mundo…
Me empezaste a llamar “amor” y a dedicar canciones…estaba en un sueño. Te digo la verdad al decirte que jamás pensé querer a alguien así de nuevo… por mucho tiempo llevaba cerrada al amor por miedo a que me hirieran de nuevo, había tratado de abrirlo a otras personas, pero nomas no podía…pero llegaste tu.
Debo decir que todo mundo noto que era diferente. Sin notarlo sonreía todo el día, si entender de pronto tenia el mejor humor del mundo, cantaba a todo pulmón sin motivo y sin pretenderlo deje de oír Stratovarius por oír Camila…
Tú me hiciste diferente.
De pronto llegaba toda desesperada a conectarme, esperando que estuvieras tú, siendo que siempre fui una persona a la cual no le importaba el internet…
Me encontraba en mi pequeño mundo feliz y entonces decidimos salir…Y pasó: cancelaste. Al principio pensé “es por su trabajo” y sin embargo muy dentro de mi sentía una extraña sensación de abandono, de que me habías dejado por ir con otra… no lo sé.
Después no hablamos por 3 días, y cuando volvimos a hacerlo me dijiste que te gustaba, pero que querías que te esperara…que no te gustaba una relación por el msn porque no se te hacia seria y que querías esperarte a que ya no trabajaras… a que tuvieras mas tiempo.
Todo bien pensé, pero ahí estaba la sensación.
Una cosa llevo a otra y poco después me di cuenta que en verdad era lo que yo había sentido desde el momento, me habías cortado el rollo por querer con otra.
Y después empezaste a buscarme de nuevo, me mandabas iconos de besos, me llamabas princesa y hasta viniste a mi casa.
Sufrí mucho, pensé mucho y al final decidí, que si tu me pedias una oportunidad, en el sentido de que si otra vez querías algo conmigo, te aceptaría….te diría que si. ¿Por qué? Porque una vez pase por lo mismo, solo que yo estaba en tu posición y yo hubiera deseado tener una oportunidad, ya que el amor son cosas impredecibles, y hay veces que ya que uno la riega se da cuenta que se equivoco.
Sensible…siendo una persona dura, ruda y a veces agresiva TÚ me volviste sensible. Y ahí empecé a concordar con M. B. Brozon en su libro: “…el amor es como un bicho extraño que vive en el ambiente y que puede metérsele a uno en el organismo casi sin darse cuenta. Y una vez que eso pasa, queda uno así, como dice la tercera definición: suave, y blando.”
Y hoy, a casi 2 meses me siento pésima…y es por eso que te escribo esto, porque he decidido ya no esperarte, si algún día quieres volver a intentar algo conmigo, todo bien…pero ya no mas espera. Ya no más sufrir por que canceles salidas.
Varias veces he pensado, y de hecho muchas personas me lo dicen, que yo misma te pregunte que ondas. Pero la verdad soy una cobarde…no tengo el valor suficiente para hacerlo… Acaso ¿Cómo reaccionarias tú si lo hiciera?
Quiero darte las gracias, porque por ti soy diferente. Por ti cambie, ahora soy mas sensible, menos agresiva, sonrió mas y sobre todo... volví a creer en el amor. Aprendí que como en las guerras a veces se gana, a veces se pierde…pero siempre hay que intentarlo todo.
En mí siempre tendrás una amiga, alguien que se preocupa por ti y que te quiere mucho.
Seré feliz, lo sé. Y quizá por un tiempo siga aguardando tu regreso, o simplemente una señal que me haga querer esperarte de nuevo, pero tengo la sensación de que no llegara, tal vez porque soy negativa…tal vez porque es la verdad. Pero seré feliz y deseo que tu también lo seas.
Y como diría Avellaneda: Sabes que aun tienes en el alma mía…cariño eterno.
Nota (20/Enero/2011): Quizá utilice esta carta, modificandola un poco, para un concurso de cuento del COBACH.